
Implante Alienígena localizazo en la mano. |
Implantes Alienígenas
En la constante búsqueda de pruebas que demuestren
inteligencias extraterrestres que visitan nuestro planeta
existe un asombroso número de "pistas"
que los alienígenas podrían dejar accidental
o conscientemente.
Entre los casos de contactos alienígenas reportados
tal vez los menos conocidos son los llamados "Implantes
Alienígenas", estos implantes consisten
en pequeños microchips, localizadores o cualquiera
que sea su naturaleza que tendrían como función
informar a los extraterrestres sobre un individuo previamente
abducido.
Se desconoce exactamente cual es la función
para la cual son introducidos estos pequeños
objetos en el cuerpo de los abducidos. Aunque las hipótesis
son varias las que más fuerza parecen cobrar
son las que hablan de sistemas de rastreo o almacenaje
de información sobre las actividades del abducido,
de este modo los extraterrestres podrían tener
información sobre nuestro comportamiento, conducta
y hábitos diarios. El equivalente sería
el marcado de animales que los humanos hacemos para
conocer los mismos datos en colonias de animales en
vías de extinción o simplemente para conocer
mejor sus conductas.
También existen otras teorías un poco
más "negativas" que hablan de sistemas
de control neuronal, método que podrían
usar los visitantes para lograr sus fines de control
político, social o ideológico sobre nuestra
sociedad, de este modo el abducido se comportaría
como una persona normal, pero en determinados momentos
el implante actuaría como neurotransmisor y enviaría
unas ordenes que el sujeto obedecería consiguiendo
que los alienígenas influyeran de una forma directa
en nuestra sociedad.
|
¿Como
se localizan?
Lo más sorprendente de estos implantes es que
no causan ningún tipo de rechazo en los tejidos
del portador, normalmente al ser introducido un objeto
extraño en el organismo este reacciona de forma
natural con un rechazo, provocando inflamación,
infección, fibrosis o recubrimientos quísticos.
Sin embargo en ningún caso de implantes alienígenas
se han encontrado esos efectos, así mismo también
se han encontrado inexplicables cicatrizaciones donde
anteriormente no existían el día anterior.
Por norma general la única forma de localizar
estos implantes es por medio de pequeñas marcas
o cicatrices que aparecen misteriosamente después
de ser abducidos los sujetos. Sin embargo se han encontrado
algunos tras realizar escáner y sin mostrar ningún
tipo de marca cutánea.
|
Casos
Estudiados
El doctor Roger Leir creador de la Fundación
para la Investigación Interactiva y la Tecnología
Espacial (FIRST) y el hipnólogo Derrel Sims,
investigador experto en la temática ovni y también
fundador de FIRST, llevaron a cabo varias operaciones
quirúrgicas en colaboración con un equipo
de médicos. La primera serie de extracciones
de “implantes” tuvo lugar el 19 de agosto
de 1995 en la clínica de Roger Leir en Mil Robles.
Según pudo comprobarse gracias a los rayos X,
Pat Parrinellio, un hombre de 47 años, y Mary
Jones, de 52 años, ambos de Houston (Tejas),
tenían alojados en sus cuerpos extraños
objetos, aunque ninguno de ellos recordaba haber sido
operado con anterioridad. Ambos casos fueron investigados
por Derrel Sims, quien, basándose en los encuentros
con ovnis que estas personas habían tenido en
el pasado, los remitió a Roger Leir para que
les operara. A Pat se le extrajeron objetos de la espalda
y la mano izquierda y a Mary del pulgar de su pie izquierdo.
|

Se puede ver su reducido tamaño.
|
Los implantes extraídos
de la primera serie de intervenciones quirúrgicas
fueron estudiados por dos patólogos y luego enviados
a varios laboratorios independientes para su análisis.
En las pruebas se evaluó la patología
del tejido, se hizo una espectroscopia con láser
y se realizaron diversas pruebas metalúrgicas
que incluían medidas de la densidad por inmersión,
radiografías, microscopia electrónica,
rayos X, así como estudio de las propiedades
electromagnéticas y pruebas de fluorescencia.
Todos estos ensayos se realizaron en el Instituto Nacional
del Descubrimiento de la Ciencia (NIDS) de Nuevo México,
así como en otros laboratorios independientes.
Mientras estos objetos anómalos estaban siendo
analizados, otra serie de extracciones quirúrgicas
de implantes tuvo lugar el 18 de mayo de 1996. Las dos
mujeres que protagonizaron esta segunda tanda de operaciones
se ofrecieron para ser entrevistadas y someterse a estudio.
A Debbie O., de 61 años residente en Lancaster
(California) y a Susie Adams, de 40 años, les
fueron extirpados objetos similares de la parte inferior
de la pierna izquierda. A Licia Davidson, de 37 años,
que ha tenido numerosos encuentros con ovnis y EBEs,
se le extrajo del pie en enero de 1997 un extraño
objeto de aspecto cristalino.
|

Su composición y funcionamiento nos es desconocido. |
“Los descubrimientos que se hicieron
como resultado de estas intervenciones quirúrgicas
son sumamente extraños. En todos los casos apenas
hubo inflamación”, informó Roger
Leir. Esta reacción no es habitual cuando hay
tejidos ajenos al organismo. Normalmente, los cuerpos
extraños incrustados en los tejidos suelen provocar
algún tipo de inflamación crónica,
además de fibrosis y formación de quistes.
Algo que no ocurrió en estos casos.
Los informes patológicos posteriores a las dos
primeras intervenciones revelaron que los objetos metálicos
estaban recubiertos por una membrana gris muy densa
y resistente, constituida por queratina, himosiderina
y coágulo proteínico. Más concretamente,
se trataba de proteína de sangre y células
que se encuentran habitualmente en la capa superficial
de la piel. Los resistentes “capullos” biológicos
que recubrían los implantes también contenían
células nerviosas de un tejido que no se encuentra
en esta zona del cuerpo. Estas formaciones despedían
una fluorescencia verde brillante en presencia de una
fuente de luz ultravioleta.
Los implantes presentes en las dos mujeres de la segunda
serie de intervenciones no poseían propiedades
metálicas como los de la primera.
|
De hecho, se trataba de
objetos blanquecinos y esféricos que no contenían
las resistentes cubiertas biológicas de los anteriores
ni resplandecían bajo luz ultravioleta. Según
los informes patológicos, estos implantes –posiblemente
biológicos- tampoco produjeron inflamaciones.
El objeto de aspecto cristalino extirpado del pie en
la intervención más reciente tampoco estaba
recubierto por ninguna membrana exterior gris y correosa
y apenas produjo la inflamación observada en
las demás extracciones. Los resultados de los
exámenes emprendidos sobre la primera serie de
implantes revelaron que los objetos metálicos
con forma de aguja eran de origen meteórico y
contenían al menos once elementos diferentes.
En una entrevista publicada en la revista Alien Encounter
Magazine (Reino Unido), Derrel Sims hacía mención
al hecho de que el organismo de estas personas no hubiera
experimentado rechazo hacia los implantes: “Daba
la sensación que esa densa membrana fibrosa formara
parte de la propia superficie de la piel, como si los
objetos metálicos hubieran estado envueltos en
una funda de queratina. Las fibras nerviosas recubrían
el tejido y parecían estar unidas a los nervios”. |
|
|
|