Abejas Japonesas Defendiéndose de las Avispas Gigantes
Miles de años de evolución y duras batallas contra las avispas han dotado a las abejas japonesas de una estrategia que ningún otro tipo de abeja del mundo ha desarrollado. Los avispones japoneses suelen enviar a un explorador a localizar panales, este al localizar un panal lo marca segregando una feromona que señala el lugar e incita al resto de avispas a atacar en masa el panal.
La abeja japonesa conocedora de la estrategia de la avispa ha descubierto que el mejor sistema para evitar ataque combinados de avispones es matar a la exploradora antes de que pueda avisar al resto de su especie. Para ello, en el momento que la avispa exploradora se acerca a señalar el panal, las abejas emplean unas feromonas totalmente irresistibles para las avispas y de esta forma atraen a la exploradora dentro del panal. Las abejas se mantienen totalmente en calma y no intentan atacarla hasta que una de ellas les dé la señal. Ésta consiste es acercarse a ella y tentarla para que la ataque, cuando la avispa mata a la abeja que sirvió de cebo el resto del panal ataca al unísino rodeando a la avispa, pero no tratan de picarla con sus aguijones porque saben que esa estrategía es inútil, en su lugar la matan por
asfixia. La rodean creando una gran bola de abejas a su alrededor,
comiencen a hacer vibrar su abdomen y hacen subir la temperatura hasta los 47º y elevan, al mismo tiempo, los niveles de dióxido de carbono. La combinación es letal para la avispa que muere asfixiada y quemada. La estregia es realmente sorprendente ya que las avispas sólo pueden soportar temperaturas de 46º mientras que las abejas toleran hasta los 48º de este modo las abejas saben la temperatura exacta hasta la que deben celentar el panal.
Una vez eliminada la amenaza, un grupo de abejas se encargarán de eliminar todo rastro de feromonas para evitar que otras avispas se sientan atraídas y se acerquen al panal evitando el riesgo de nuevos ataques.