- Extinguidos hace décadas, hay quienes afirman
que este curioso marsupial podría sobrevivir en estas fechas. Diversas
criaturas podríamos describir como asombrosas y desconcertantes a la vez,
si para ello atendemos a su constitución, morfología y genero, pero
sin lugar a dudas, la mas ligada de ellas a la Criptozoología es el Thylacine,
una extraño marsupial que desapareció de la faz de la tierra en
la década de los años 30, o por lo menos esa es la postura oficial.
|
Sus mandíbulas podian abrirse en un ángulo
de casi 180º | Perteneciente
a la familia de los marsupiales, algunos podrían imaginarse al thylacine
como una especie de canguro, pero nada mas lejos de la verdad. El thylacine se
pasea entre el reino de los felinos y el de los grandes canes si lo observamos
a simple vista, pero una pequeña bolsa bajo el vientre donde transporta
a sus crías desestima enseguida esta idea. Tenían el tamaño
de un perro de grandes dimensiones, 2.90m de la punta de la cola al hocico y un
peso que podía rondar entre los 15 y los 35 kilos. Poseía una coloración
marrón muy suave, pero con unas curiosas rayas encima de sus cuartos traseros,
rayas que podrían variar entre un total de 13 y 21. Se distribuían
por la cola y los muslos de las patas traseras. Su vientre de un color cremoso
y su cola sin pelo no eran propias de un “perro”, si me permiten decirlo
así, normal. La cola parecía una extensión del cuerpo, bastante
similar a la de un canguro pero de menor tamaño. Sin embargo una de sus
características mas curiosas era un pedazo de piel entre la plantilla y
el tobillo del pie. Este último carácter aparecía en las
huellas que dejaba cuando se paraba con sus tobillos sobre el piso a la manera
de los canguros. Rasgos felinos en su hocico prominente que era capaz de
abrir casi en un ángulo de 180º, corpulencia y morfología de
un gran perro de casi tres metros de longitud, extraño pelaje que nos recuerda
a los cuartos traseros de un okapi, y bolsa marsupial como la de sus allegados
los canguros. ¿No serviría esta descripción para hacer creer
a muchos que hablamos de un animal de leyenda? Pues en cierto modo lo es. |
¿DESAPARECIÓ
REALMENTE? La desaparición del thylacine
está relacionada directamente con los colonizadores australianos, quienes
trajeron consigo animales de corral como ovejas y gallinas que se convirtieron
en presa fácil para estos marsupiales, y los mismos a su vez para los granjeros
eventualmente convertidos en cazadores. Esa caza indiscriminada que incluso el
gobierno apoyó pagando por las piezas capturadas logró que en 1935
ya no quedaran thylacines en libertad, muriendo el ultimo de los ejemplares censados
en un zoológico en el año 1936. Cuando murió este ejemplar,
la especie sencillamente se extinguió. Sin embargo, pese a esta opinión
oficial muchos informes se recogieron después de 1936, desde entonces una
ingente cantidad de personas afirma haber visto al animal por las zonas menos
pobladas de Australia. Uno de los mas refutados ocurrió
en 1982, de la mano de Hans Naarding, funcionario del departamento de Fauna y
Vida salvaje de Tasmania. Un día caluroso de verano, Hans detuvo su vehículo
y se dejo dormir unas horas hasta que se hizo de noche. Alrededor de las dos de
la madrugada, despertó y como solía hacer siempre a esas horas,
encendió un potente foco de luz para observar a los animales que se movían
en la oscuridad. Jamás pensó que sus ojos verían algo tan
sorprendente. Ante sus ojos un Thylacine, que el, dados sus conocimientos, reconoció
perfectamente, se paseo ante el haz de luz, en lo que fueron los tres minutos
mas largos de su vida.
Su extinción se debe
a la matanza indiscriminada que los colonos australianos hicieron para proteger
su ganado y aves de corral. | |
 |
|