
Este enfermo mental creía que le era completamente
necesario beber la sangre de sus víctimas |
Richard Chase: El vampiro de Sacramento
"A veces oigo voces por teléfono... ignoro
qué voces... amenazas. Suena el teléfono
y alguien me dice cosas extrañas...que mi madre
me envenena poco a poco y que me voy a morir. Me siento
observado.. sé que alguien me vigila...."
"...si devoré a esas personas fue porque
tenía hambre y me estaba muriendo. Mi sangre
está envenenada y un ácido me corroe el
hígado. Era absolutamente necesario que bebiera
sangre fresca.."
Estas declaraciones, forman parte de una entrevista
psiquiátrica a Richard Tranton Chase, un asesino
diagnosticado esquizofrénico paranoide tras disparar,
apuñalar, descuartizar, y beber la sangre de
seis personas en 1987, ganándose el apodo de
"el vampiro de Sacramento".
Desde muy joven, Chase es conocido por su conducta
psicótica que alterna períodos de apatía
con otros de agresividad. Esto, según algunos
psicólogos estaría debido en gran parte
a unos traumas infantiles por las constantes peleas
entre su padre alcohólico y su madre, así
como el posterior divorcio de éstos.
A los 21 años, se va de casa para compartir
piso con unos amigos.
Allí, continuamente drogado, empieza a obsesionarse
con la idea de que una organización criminal
trata de acabar con él, hasta tal punto que clava
con tablas la puerta de su habitación, entrando
y saliendo de ella por un pequeño agujero que
había hecho en el fondo de un armario de pared.
|
Poco tiempo después,
se afeita la cabeza y acude asustado al médico
alegando que su cráneo se está deformando
poco a poco y los huesos de éste le agujerean
la piel. Al mismo tiempo dice sentir que se muere porque
alguien le ha robado la arteria pulmonar, y nota que
su sangre no puede circular.
Es internado en un psiquiátrico, saliendo de
éste al poco tiempo, pese a la opinión
de algunos médicos que lo consideran peligroso.
Una vez sólo, deja de tomar la medicación
que le habían prescrito y su conducta comienza
a empeorar, pues creyendo que su sangre se estaba volviendo
polvo y que necesitaba otra más fresca para sobrevivir,
se inyecta y bebe sangre de conejo, tragándose
además crudas las vísceras de los animales...
Poco después cae gravemente enfermo, y los médicos
tras percatarse de su obsesión por consumir sangre,
lo internan de nuevo diagnosticándole una fuerte
esquizofrenia paranoide además de conducta peligrosa.
Un año después, de nuevo en la calle,
descuartiza a numerosos perros, gatos y vacas afín
de beber su sangre y vísceras mezcladas con Coca-Cola
a modo de cóctel, estando convencido que a causa
de la falta de sangre, su estómago se empieza
a pudrir, su corazón disminuye de tamaño
y que los distintos órganos se desplazan en su
interior.
|
|
Fascinado por los crímenes de los asesinos Kenneth Bianchi y Angelo
Buono, guarda celosamente todos aquellos recortes de
prensa que los menciona y se compra una pistola de calibre
22 dispuesto a imitarlos.
A los 28 años, comienza una serie de crímenes
disparando dos veces sin motivo alguno sobre un desconocido,
que se convertiría en la primera de sus víctimas.
Su segunda víctima, una joven de 22 años,
es salvajemente asesinada a pocos metros de su casa
cuando se encontraba sacando la basura. Chase dispara
tres veces sobre ella, y mientras agoniza, le abre el
vientre para arrancarle los intestinos, que esparce
cuidadosamente por el suelo. Luego, le corta el hígado,
el diafragma, un pulmón y los riñones,
colocándolos encima de una cama. En un ataque
de histeria apuñala varias veces el cuerpo sin
vida y tras beber su sangre, se pinta la cara con ella.
Finalmente, como toque final a su "obra",
defeca sobre la boca del cadáver y abandona la
casa, satisfecho.
Cuatro días después comete el más
sangriento de sus crímenes entrando en una casa
elegida al azar y disparando a la cabeza de una pareja
de 27 años, un niño de 6 años y
un bebé de 22 meses. Luego, llevándose
el cuerpo de la mujer a una habitación, sodomiza
el cadáver, le arranca un ojo y bebe su sangre.
Momentos más tarde, es sorprendido en su macabra
carnicería por alguien que llama a la puerta
mientras vaciaba el cráneo del niño, y
huye a toda prisa llevándose el cadáver
del bebé.
|

Entre sus asesinatos se incluye un niño de 22 meses,
se llevo el cadaver al escapar Por su perversión
por beber sangre se le conocía como el "Vampiro
de Sacramento" |
En su propia casa, decapita
el cuerpo tras beberse la sangre y devorar el cerebro
crudo.
Esa misma tarde, la policía descubre la matanza
y comienza una serie de investigaciones por toda la
ciudad registrando cada rincón de la ciudad tratando
de atrapar al psicópata asesino.
Cuando tres policías llaman a la puerta del
vampiro no obtienen respuesta, pero oyendo ruidos en
el interior deciden de vigilar el apartamento.
Poco después, Chase sale de la casa con una caja
de cartón bajo el brazo, que arroja al suelo
para tratar de huir al ver a los agentes en la puerta.
Su contenido se esparce por el suelo asombrando a los
policías: se trata de ropa ensangrentada y trozos
de cerebro humano...
El asesino es finalmente detenido. Al registrar su
apartamento, se encuentran además de un espantoso
olor a putrefacción, manchas de sangre cubriéndolo
todo, huesos humanos en la cocina y el salón,
un plato con restos de cerebro encima de la cama y la
nevera repleta de recipientes con órganos humanos
y animales en el interior.
En el juicio trata inútilmente de justificar
sus macabros crímenes diciendo que unas voces
de seres extraterrestres y otras criaturas lo acosaban
continuamente obligándole a matar...
Finalmente es condenado a pena de muerte aunque su ejecución
en la cámara de gas nunca sería llevada
a cabo, pues Richard se suicida pocos meses después
en su celda con una sobredosis de antidepresivos en
diciembre de 1980. |
|
|
|