| La
explosión de un meteorito sobre Utah transforma la noche
en día
Un inmenso y cegador fogonazo convirtió por momentos
la noche en día, cuando un meteorito que presumiblemente
era una de las rocas de las Leónidas, una famosa lluvia
de meteoros que cada año es visible por estas fechas
cuando la Tierra atraviesa la cola de desechos del cometa Temple-Tuttle.
Al entrar en la atmósfera el meteorito explotó
creando un resplandor tan intenso que pudo ser visto a cientos
de kilómetros. Algunos testigos del fenómeno han
apuntado a medios de comunicación locales que «un
flash tornó la oscuridad de la noche en luz como si fueran
las doce del mediodía, por algunos segundos». También
han asegurado haber escuchado «una gran explosión»
cuando la luz desapareció. La roca, aunque es difícil
de medir, podría tener «el tamaño de la
cabeza de una persona». En el siguiente vídeo hay
varias tomas del momento del impacto del meteorito con nuestra
atmósfera. |
Las
Leónidas, lluvia de meteoritos
Las Leónidas se caracterizan por ser muy veloces (sobrevuelan
el firmamento a una velocidad de 71 kilómetros por segundo,
más de 50.000 por hora) y, generalmente, dejan una gran
estela. En realidad se trata de una lluvia de desechos sobrantes
del Temple-Tuttle. Cuando la órbita del cometa alcanza
el punto más cercano al Sol, llamado perihelio, arroja
una gran cantidad de material. Si la Tierra pasa en ese momento
por la cola de desperdicios, la lluvia es monumental. Es lo
que ocurrió durante los años siguientes a 1998.
Así, 2000 y 2002 fueron años de «grandes
tormentas». En estos momentos, sin embargo, se viven «los
últimos coletazos» de ese fenómeno, con
lo que el material visible es más disperso. Sin embargo,
en Utah se han llevado una gran sorpresa. |