Meteoritos
y Meteoros- Bolas de Fuego que caen del Cielo
Un meteorito es un cuerpo celeste relativamente pequeño,
(diámetro inferior a 50 m) perteneciente al Sistema Solar,
que logra sobrevivir a su paso por la atmósfera terrestre
y alcanza la superficie, produciendo un crater de impacto.
En el espacio, estos cuerpos reciben el nombre de meteoroides
("pequeños" asteroides, aproximadamente del
tamaño de un canto rodado o de menor tamaño, que
generalmente son el resultado de la colisión de dos o
más asteroides). Al entrar en contacto con la atmósfera,
la fricción con el aire causa que el cuerpo se caliente,
y entonces entra en ignición emitiendo luz y formando
un meteoro, bola de fuego o estrella fugaz.
La mayoría de los meteoros se desintegran al incorporarse
en la atmósfera de la Tierra, esto ocurre generalmente
a alturas entre 80 y 110 kilómetros ; no obstante, se
estima que 500 meteoritos de diverso tamaño (desde pequeños
guijarros hasta grandes rocas del tamaño de una pelota
de baloncesto) entran en la superficie terrestre cada año;
normalmente sólo 5 o 6 de éstos son recuperados
y son descubiertos por científicos. Pocos meteoritos
son lo bastante grandes para crear cráteres que evidencian
un impacto. En vez de esto, sólo llegan a la superficie
a su velocidad terminal (caída libre), y la mayoría
tan solo crea un hoyo pequeño. Sin embargo, algunos de
los meteoritos que caen han causado daño a inmuebles,
ganado, e incluso a la gente.
La estela de fuego que se genera mientras el meteoroide pasa
a través de la atmósfera puede lucir muy brillante,
llegando a rivalizar en intensidad con el Sol, aunque la mayoría
son muy difusos y no se pueden apreciar incluso durante día.
Se han reportado avistamientos en diversos colores, que incluyen
al amarillo, el verde y el rojo. Los flashes y las explosiones
de luz pueden ocurrir mientras el objeto se desintegra. A menudo,
durante las caídas de meteoritos se escuchan explosiones,
detonaciones, y rugidos que pueden ser causadas por explosiones
sónicas, así como ondas expansivas que resultan
de la fragmentación del cuerpo. Estos sonidos pueden
ser escuchados sobre amplias áreas que llegan a abarcar
varios miles de kilómetros cuadrados. Otros sonidos que
se producen pueden ser chiflidos y silbidos, pero son pobremente
comprendidos. No es inusual que después del paso de la
estela de fuego, en la atmósfera se rezague un rastro
de polvo por cierto tiempo.
El siguiente video es una recopilación de algunos de
esos meteoros entrando en la atmósfera y por consiguiente
formando bolas de fuego mientras se desintegran, la mayoría
de ellos no llegarían a impactar en la Tierra dejando
un meteorito , sin embargo es espectacular ver como se forman
y dejan su estela de fuego y polvo cuando empiezan su caída.