Con la mandíbula desencajada
Una chica desencajó su mandíbula mientras bostezaba estando en clase. Su boca quedó abierta y le resultaba imposible cerrarla de nuevo por lo que tuvo que acudir a emergencias donde una doctora forzó al máximo su capacidad para abrirla y estiró sus músculos y tendones antes de encajar con sus manos su maxilar inferior. El sonido al reubicarla es simplemente escalofriante.