Estos animales fallecieron
al ser extraidos de su habitat natural, pues su organismo
está preparado para unas condiciones ambientales
que no se dan en el exterior. Sin embargo estudios han
podido demostrar que en el momento de la extracción
de las muestras se encontraban vivos y parecen relativamente
comunes entre los sedimentos salinos donde viven y se
reproducen ajenos a lo que ocurre en la superficie.
Las células de la criatura aparentemente carecen
de mitocondrias, parte que habitualmente genera la energía
de las células utilizando oxígeno, en
su lugar parecen utilizar el hidrógeno, lo cual
les permite realizar un trabajo similar en condiciones
anaeróbicas (carentes de oxígeno). El
descubrimiento puede ayudar a los científicos
a comprender que seres vivos podrían haber existido
hace cientos de millones de años en nuestros
océanos, cuando estos no eran ricos en oxígeno.
Estas criaturas además abren un nuevo debate
sobre las condiciones que se necesitan en otros planetas
para albergar vida o incluso para que la raza humana
pueda introducir especies terrícolas en planetas
que antes eran hostiles por la falta de oxígeno.
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