El único registro científico
de la existencia del llamado "rato-sauiá"
data de 1824, reposa en archivos del museo Senckenburg
de Alemania y fue hecho por el naturalista alemán
Andreas Wagner, quien denominó a la especie como
"Phyllomys unicolor".
Un ejemplar de esa especie, de unos 30 centímetros
de largo, fue hallado muerto hace una semana en una trampa
colocada en un árbol por un campesino.
Desde mediados del siglo pasado, y pese a que la ciencia
no tuvo contacto alguno con estos roedores, el "rato-sauiá"
fue incluido en la lista de especies amenazadas de extinción,
con la observación de que "probablemente"
estaba realmente extinta.
Según "Folha de Sao Paulo" no era así,
aunque ahora hay más dudas al respecto, pues se
desconoce cuántos pueden estar con vida.
El biólogo Yuri Leite, de la Universidad Federal
de Espíritu Santo, dijo al periódico paulista
que el único ejemplar que puede ser visto de este
roedor está precisamente en el museo alemán,
embalsamado desde el siglo XIX.
Leite explicó que el ejemplar hallado la semana
pasada habitaba en la llamada Mata Atlántica, reserva
forestal rica en biodiversidad que se extiende a lo largo
de todo el litoral brasileño.
Según el científico, este hallazgo "demuestra
la gran importancia biológica de las áreas
inundadas próximas a la Mata Atlántica,
que pueden esconder muchos más secretos" para
la ciencia.
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