La artista holandesa Wieki Somers ha desarrollado un escalofriante sistema por el cual mezclando cenizas de personas incineradas con un tipo de resina (epoxy) puede crear impactantes esculturas. Nuestros seres queridos una vez incinerados pueden dar forma a un conglomerado artístico que toma forma gracias a una innovadora impresora en tres dimensiones.
La artista pretende devolverle la utilidad a los restos humanos, darle una "segunda vida"
. La macabra idea ha sido plasmada en tres obras realmente impactantes.
Los Pájaros y la Tostadora
La primera titulada "birds and toaster" (los pájaros y la tostadora) representa según la artista la vida y la muerte, el renacimiento del pájaro de sus propias cenizas, la tostadora representa la incineración. Para la obra fueron usadas las cenizas de Anne Lindeboom.