Su espeluznante comportamiento fue provocado
por una droga sintética a la que se denomina
"sales de baño" que provoca entre otros
efectos secundarios la alteración de la percepción
de la realidad, psicosis, paranoia y conducta violenta.
Como resultado de la agresión Ronald Poppo perdió
a dentelladas un ojo, la nariz, cejas y gran parte de
su rostro, tuvo que ser hospitalizado en estado grave
pues además de los daños provocados por
los mordiscos había sufrido un fuerte golpe que
provocó una leve lesión cerebral de la
que se recuperó totalmente. Según los
médicos que le han atendido el traumatismo craneoencefálico
era equiparable al que habitualmente atienden en accidentes
de tráfico.
Pero el calvario de Poppo no finalizó tras el
ataque, pues su recuperación deberá ser
lenta y pasará por quirófano en un número
indeterminado de ocasiones para tratar de reconstruir
la mayor parte de su rostro. Hasta el momento ha sido
sometido a tres cirugías y se le ha realizado
un injerto de piel. En la primera operación,
los médicos le extirparon parte de la piel de
la frente y del cuero cabelludo para cubrir el ojo que
había perdido en el ataque. Actualmente está
bajo un tratamiento de antibióticos para controlar
la infección. Así mismo se le tuvo que
intervenir por dos heridas punzantes en el pecho que
se piensa que pudieron ser causadas por alguno de los
disparos pérdidos que realizó el policía.
Su estado es estable y ya es capaz de andar y comer.
Aunque se muestra optimista y tiene buen estado de ánimo
no parece querer hablar del incidente. Los médicos
que le atienden no pueden por el momente confirmar si
Poppo recuperará la visión en el ojo que
le queda. Por el momento deberá cubrirlo con
una gasa. |